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Tal vez ha escuchado a amigos y familiares dar consejos sobre qué es mejor, si utilizar tarjeta o efectivo como medio predilecto de pago. A decir verdad ambos son una buena opción, pero mucho depende de sus hábitos de consumo, su nivel de ingresos y control financiero que tenga. Es por eso que los consejos que le funcionan a unos puede que a usted no.

¿Qué es mejor efectivo o tarjeta?

Pero para dejar la incertidumbre de lado puede basarse en estos 3 factores y saber que le conviene más.

1. Control del dinero

Algunas personas suelen dar como excusa que cuando usan solo efectivo para pagar, el dinero no les rinde. Tal vez no saben en qué se ha ido el dinero ya que no hacen un registro minucioso. A decir verdad, no importa que opte por efectivo o tarjeta para tener un control de dinero, sus hábitos financieros son los que determinan cuál se adapta mejor para usted.

Si se propone registrar todos los gastos y saber en dónde termina su dinero, es indiferente cuál elija. Si no es organizado y gasta sin control, la tarjeta le ayuda a saber en qué ha gastado, además no es ampliamente aceptada en establecimientos pequeños, lo cual será una forma de control.

2. Capacidad de gasto

Dependiendo del tipo de compra que desea hacer es que puede elegir qué instrumento utilizar. Si solo desea hacer compras pequeñas, además de tener finanzas organizadas, puede optar por el efectivo. Si va a comprar una mesa, sala o TV, las tarjetas, de crédito, ayudan a solventar gastos muy altos.

Sin importar qué tanto pueda controlar sus gastos, no se recomienda cargar grandes cantidades de efectivo, puede extraviarse fácilmente. A menos que haya ahorrado para hacer una compra específica. Las compras con dinero propio, ya sea efectivo o con la tarjeta de débito, siempre serán recomendados por encima de las compras con tarjeta de crédito.

3. Practicidad

Mundialmente el efectivo sigue siendo la forma de pago aceptada. No obstante las tarjetas de crédito ofrecen ciertos beneficios por su uso. Cuando opte por usar el crédito para obtener estos beneficios, sea honesto consigo mismo acerca de qué tanto usa estos beneficios en su estilo de vida normal.

Ya sea que opte por efectivo o tarjeta, en ambos casos debe llevar un control de los gastos. Cuando tiene malos hábitos financieros, no importa que sea efectivo, tarjeta de débito o de crédito, los malos hábitos financieros perdurarán.

La próxima vez que reciba consejos sobre qué método de pago es mejor para usted, recuerde que muchas veces son consejos subjetivos, basados en experiencias de cada persona. Las personas suelen demonizar las opciones que les han traído malas experiencias, no obstante podría perderse de grandes beneficios. Mucho dependerá de sus hábitos de consumo y que se adapte mejor a su estilo de vida.

Es su responsabilidad tomar decisiones de gasto inteligentes, sus finanzas le competen solo a usted y debería prestarle la importancia necesaria para asegurar que se encuentren sanas.

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